Los operadores reducen sus apuestas por un alza de la Fed en octubre tras un nuevo dato de inflación del segundo trimestre
Un dato más suave de la inflación subyacente PCE del segundo trimestre acerca de nuevo las expectativas hacia un octubre sin alza, un día después de que unas sólidas cifras de empleo las hubieran empujado en la otra dirección
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Los operadores redujeron el miércoles sus apuestas por un aumento de tasas de la Reserva Federal en octubre, luego de que una lectura revisada de la inflación subyacente PCE del segundo trimestre resultara muy por debajo de lo previsto. La inflación subyacente PCE del segundo trimestre se revisó a 0.3%, frente a un pronóstico de 3.6% y una lectura inicial de 3.3%.
El dato llega a mitad de una semana de señales contradictorias para la Fed. El martes, los operadores habían recortado las probabilidades de un alza en octubre a 50-50 desde 70%, después de que el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, señalara que los responsables de política monetaria no tenían prisa por actuar. Esas probabilidades se habían reafirmado luego de que la nómina de septiembre creciera en 90,000 empleos, superando un pronóstico de 38,000 y el incremento de 75,000 de agosto, una sorpresa al alza que había reintroducido el riesgo hawkish al debate.
El reajuste de expectativas de tasas ya ha movido otros mercados esta semana. El euro cayó a 1.1312 dólares el martes, su nivel más débil desde mayo de 2025, mientras el dólar se fortalecía por el giro en las probabilidades de un alza. La tasa hipotecaria fija a 30 años subió a 7.3%, la más alta desde noviembre de 2023, y las solicitudes de hipotecas cayeron 6.0% en la semana que terminó el 25 de septiembre, una baja más pronunciada que el descenso de 1.5% de la semana previa. El vicepresidente de la Fed, Alberto Musalem, ha dicho que el gasto en inteligencia artificial está añadiendo presión inflacionaria, mientras las ganancias de productividad y el alivio en la oferta aún no se reflejan en los datos.
El dato más suave del miércoles ofrece al mercado nuevas razones para restar peso a la narrativa de tasas altas por más tiempo, que había llevado el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años por encima de 5.2% y empujado las tasas hipotecarias a su nivel actual. Pero también amplía la brecha entre las repetidas advertencias de los funcionarios de la Fed sobre una inflación persistente y el reajuste del mercado esta semana, dejando que el próximo dato o comentario de la Fed tenga un peso desproporcionado para decidir si finalmente se concreta un aumento en octubre.