Los mercados descuentan dos alzas más de la Fed tras comentarios de Barr
Las declaraciones del gobernador Michael Barr llegan una semana después del primer aumento de tasas de la Reserva Federal desde 2023
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Actualizaciónmiércoles, 23 de septiembre de 2026 a las 4:40 p.m. ET
El título de Michael Barr es vicepresidente de la Fed, no gobernador como indicaba la nota publicada.
Barr ostenta el título de vicepresidente de la Fed, no de gobernador. Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, dijo la semana pasada que el alza de un cuarto de punto reflejó que el riesgo de inflación supera al riesgo para el empleo, y que quiere que el ciclo actual se asemeje al ajuste de mitad de ciclo de la década de 1990 en lugar de una campaña prolongada de restricción, y agregó que la Fed no puede depender solo de los mercados para contener la inflación. Susan Collins, presidenta de la Fed de Boston, dijo que una tasa de política monetaria algo más restrictiva ayudaría a que la inflación regrese a la meta de 2%, y citó la inflación persistente y el renovado conflicto en Medio Oriente como razones de su voto. El lunes, Collins y Goolsbee dijeron que los precios del petróleo y los aranceles podrían mantener las tasas elevadas por más tiempo.
Los operadores descuentan cada vez más dos nuevos aumentos de tasas de la Reserva Federal después de que el gobernador Michael Barr dijera que podría necesitarse un endurecimiento adicional. Los comentarios van en contra de las expectativas del mercado de recortes y han empujado al alza los rendimientos de los bonos.
El cambio se produce tras una división entre los funcionarios de la Fed sobre el aumento de tasas de la semana pasada, el primero del banco central desde 2023. El presidente del Consejo de Asesores Económicos, Kevin Hassett, ha cuestionado ese aumento, mientras que el gobernador de la Fed, Austan Goolsbee, dijo en el podcast Economics, Applied que mayores shocks negativos de oferta refuerzan los argumentos a favor de una postura restrictiva.
El giro hacia una postura más restrictiva coincide con una creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz. El presidente de Irán afirmó que Teherán no permitirá la libertad de navegación por el estrecho mientras se mantengan las sanciones de Estados Unidos y lo que calificó de bloqueo. Irán ha exigido que Washington acepte una ruta segura por el estrecho acordada con Omán, y que la vía permanezca cerrada hasta que Estados Unidos lo acepte, además de fijar un plazo de cuatro a cinco días. Estados Unidos ha rechazado la propuesta de Irán de reabrir el estrecho en esos términos. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha calificado las conversaciones de positivas pero no de un avance decisivo, y ha dicho que el estrecho permanecerá abierto.
La señal de Barr de un mayor endurecimiento choca con las esperanzas del mercado de tasas más bajas y está empujando los rendimientos al alza, una combinación que pesa sobre las acciones y, en particular, sobre los valores de crecimiento. La postura más dura de Irán respecto de Ormuz añade riesgo geopolítico sin que se vislumbre una solución diplomática, una amenaza para los precios del petróleo y las cadenas de suministro. Juntas, ambas fuerzas están endureciendo las condiciones financieras y elevando el riesgo de estanflación.