Banco central de Turquía mantuvo la tasa en 37% en medio de un crecimiento más lento y una inflación a la baja
El banco mantuvo sin cambios su tasa repo a una semana por quinta reunión consecutiva el 10 de septiembre, citando una demanda interna más débil y una desaceleración de la inflación subyacente
Publicado
El Banco Central de la República de Turquía mantuvo su tasa repo de referencia a una semana en 37% por quinta decisión consecutiva en su reunión del 10 de septiembre, de acuerdo con Trading Economics. La tasa de préstamo overnight se mantuvo en 40% y la tasa de depósito overnight en 35.5%, informó Turkish Minute.
En esa reunión, el banco señaló que los datos recientes apuntaban a una caída en la inflación subyacente y confirmó la continua debilidad de la demanda interna, al tiempo que advirtió que los altos precios de la energía vinculados a los acontecimientos geopolíticos representaban un riesgo mayor para las perspectivas de inflación, informó Turkish Minute, citando a la agencia de noticias Anadolu. Trading Economics señaló que el repunte de los precios de la energía, ligado a la escalada de la guerra entre Irán y Estados Unidos, ha elevado los riesgos inflacionarios en Turquía y ha impedido que las condiciones financieras se relajen.
La inflación anual al consumidor bajó a 32.11% en junio desde 32.61% en mayo, según cifras de TurkStat citadas por Turkish Minute. En julio, el banco elevó su meta intermedia de inflación para fines de 2026 a 24% desde 16%, y dijo que esperaba que la inflación cerrara el año en 26%, informó Turkish Minute. El banco comenzó a recortar tasas a finales de 2024 tras mantenerlas cerca de 50% para contener un repunte inflacionario que alcanzó un máximo de más de 75% en mayo de 2024, y bajó la tasa de 38% a 37% en enero antes de hacer una pausa, según Turkish Minute.
La desaceleración de la demanda y la moderación de la inflación subyacente respaldan la trayectoria de desinflación, pero la persistente inflación de los servicios y las elevadas expectativas de inflación mantienen cauteloso al banco central respecto al ritmo de relajamiento. Ese equilibrio deja prácticamente sin cambios las expectativas de política monetaria, con un banco central que difícilmente acelerará los recortes de tasas pese a los datos más suaves de crecimiento y demanda.